Cuando me ves, solo ves en mi tu reflejo.
Soy un espejo mas.
Mientras espero en esta tarde fría, en una banca fría, mi corazón también se enfría.
Tan poco tiempo, y tanto dolor; resumido en dos lágrimas.
No debí correr cuando lo hice; debí correr cuando me lo gritaban.
Pero me quede callada, y asentí con la cabeza.
Maldita sea, y ahora que abro la puerta me desprecian la bienvenida.
Entonces dime, ¿para que coño me pediste permiso?, ¡¿para que?!
Confía... y saldrás herido.
Solo intento matar, solo intento encontrarle lógica.
Hay mucha confusión y reproches. Cosas que ya hice y de las que no puedo retractarme.
La historia que no quiero que se repita, pero a la vez no puedo hacer nada.
Siento desprecio por todo, asco por todo. ¡No me toques!
Solo... dejenme aprender que no puedo confiar.
Que quizas valia la pena, pero ya no confío.