sábado, 1 de marzo de 2008

Spot B

"¡¡Por eso no leo noticias!!"
Me regañaba a mi misma al momento que veia pasar mi carro de regreso a casa mientras yo me entretenia con los titulares de algun periodico.
Era viernes, habia llegado, y yo en unas horas estaria tomando feliz fotos al ocaso.
Pero cuando llegue a casa solo me aburri, y pasaron 15 minutos de mas.
"Llegas 15 minutos tarde" le dije; el dijo que esta vez no queria llegar puntual.
Llegamos hasta el lugar justo cuando el sol moria, y sus pilas tambien. No lo maldije, total, por algo pasan las cosas; pero cuando emprendiamos el viaje de regreso por pilas nuevas le pedi que volviera a intentar. Las pilas funcionaban de nuevo.
El no se lo explicaba y se excusaba; yo no le busque sentido, a veces las cosas suceden asi, solo lo jale de la mochila, apurandolo antes de que el sol desapareciera del todo.
La curva donde estuvimos estaba ocupada, ya habiamos tomado unas cuantas fotos al cielo incendiado, asi que adelante la caminata por el parque.
Hubieron riscos, mas fotos, el mar y un beso. Cualquier semejanza con una historia de amor es pura coincidencia.
Encontramos nuevamente el camino B, esta vez en reversa. Lo obligue a bajar por un camino decente y nos sentamos ahi frente a la cruz.
El buho iba y venia, nos espiaba. El mar sonaba, y las confesiones no se hicieron esperar. El amenazaba con una foto de nosotros, yo me negue. Solo conversamos, como siempre lo hacemos.
No olvidare ese risco, el anterior. Podria sentarme toda una tarde entera entre ese pasto y frente al mar. El no lo sabe, pero mientras estaba parada ahi, casi en el filo de la nada, yo agradeci por algo. Era un lugar maravilloso.
Seguimos caminando, pasamos el amor, pasamos la luna. Llego el hambre.
Nos fuimos a casa, a mi casa.
Lo alimente, como ya otras mujeres lo habian hecho. El se comprometio a alimentarme la proxima vez. Yo no le pedi que lo hiciera.
Yo le adverti que llegaria la costumbre, que no me gusta, y que nunca puedo ganar contra ella. La costumbre de no despedirme, su costumbre de no querer irse.
Fue un 29 de febrero.
Hace apenas unos minutos lei que no le damos la importancia que se merece este dia magico, que solo sucede cada 4 años, y lamenteblemente le di la razon.
El dia de ayer fue especial, muy magico, diferente. Tanto que me dio miedo. Las cosas salieron bien y el karma ni siquiera se asomo a burlarse de nosotros.
El dia de ayer fue especial, y me gustaria poder vivirlo otra vez para disfrutarlo mejor y olvidar el miedo.
Lo peor que podia haber pasado es que lloviera, y nosotros queriamos que lloviera
"Son esos momentos en que uno se pone a reflexionar..."

5 comentarios:

  1. algun dia habra esa foto y la lluvia tb... ^^ -taiwanese teddy bear

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  2. Día mágico en verdad :)
    Solo queda esperar otros cuatro años...

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  3. asi es, es un día mágico. Por la forma como describes el lugar creo haber estado ahí, creo haberme sentado ahi, en mi momento de vaga soledad, recuerdo haber predido un pucho, en el limite de lo verde y el mar. ¿Se verán esa foto?

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